Los acontecimientos son los mismos aunque los vivamos directamente o como eco de fondo. Por eso, no importa lo lejos que nos quede la historia para que sea parte de nuestro entorno. Lo único que cambia al conocerla es nuestra vida.

En El tiempo entre costuras,  antes que acontecimientos históricos, María Dueñas nos cuenta perspectivas sobre estos hechos. El modo en el que las personas se ven afectadas por la guerra y la manera en la que sus vidas se transforman, se antepone a los acontecimientos bélicos en sí mismos. Porque la historia sólo se convierte en memoria cuando ha sido vivida por quienes pueden contarla.

Pese a ser quienes las cuentan, las vidas cotidianas no generan las guerras sino que son las que se ven envueltas en ellas sin haber hecho nada para merecerlo. Como afirman los personajes de la novela, los conflictos surgen cuando los políticos se dedican exclusivamente a cuidar de sí mismos y se desentienden de la ciudadanía.

Bajo estas circunstancias, Sira descubrirá un secreto que cambiará su vida por completo al tiempo que el mundo en el que vive se fragmenta en bandos ideológicos. Es así como se verá obligada a ejercitar la capacidad de reinventarse a sí misma. De este modo, comenzará a darse cuenta de que no es ella la que decide quién será a partir de un momento determinado, sino que serán las circunstancias las que configurarán su propia personalidad.

Es así como comienza un libro que se sitúa entre la novela y la investigación, una historia donde la ficción sirve de vehículo a los hechos para dárnoslos a conocer. incluso los personajes que la propia Sira se verá obligada a crear irán adquiriendo corporalidad a medida que entren en contacto con estos personajes y datos históricos.

El tiempo entre costuras es la historia de una mujer que bien podría servir de espejo a cualquier habitante del siglo XXI. Alguien para quien la realidad se ha vuelto inestable, rodeada por una circunstancia incomprensible desde su posición, reducida a la más absoluta individualidad, incapaz de trazarse un plan de vida a largo plazo y obligada a convertirse en alguien distinta todos los días.

Asimismo, esta novela plantea la necesidad en nuestra vidas del equilibrio entre la historia y la imaginación, pues la posibilidad de crearnos una nueva personalidad únicamente puede darse si antes nos convertimos en personajes de nosotros mismos que poco a poco tomen consistencia al adherirse a las cosas y las personas junto a las que vivimos.

Posiblemente, la originalidad y gran parte del aliciente para leer El tiempo entre costuras sea la combinación de hechos históricos con otros completamente inventados. A pesar de ello, la introducción de estos hechos hace que en ocasiones se ralentice la historia, mientras que en otros momentos será el exceso de ficción lo que reste credibilidad a los datos. Sin embargo, quizá sea la falta de equilibrio entre ambos lo que convierta este libro en el relato de una vida.

Anuncios

Si pudiéramos arreglar los errores cometidos en nuestra vida ¿por cuál empezaríamos? Pero, si tuviéramos la oportunidad de volver a nacer ¿no haríamos de nuevo lo mismo que ya hicimos? ¿Y si esta enmienda fuera posible llevarla a cabo a través de otras vidas? Si de verdad una nueva oportunidad pretendiera ser algo más que una burla del destino ¿no sería necesario que se nos ofreciera en otras vidas?

En Maldito Karma, Kim Lange es el personaje principal de una historia construida sobre las exigencias que nos presenta el mundo actual. El reconocimiento profesional se convierte en una meta que se sitúa por encima de todo, borrando la familia, los amigos e incluso la propia felicidad.

Asimismo, imposibles cánones de estética y belleza se convierten en algo hacia lo que Kim vuelve continuamente su atención, imposibilitándola para disfrutar su éxito y sustituyéndolo por envidias, miedo hacia los demás y profundos complejos de inferioridad.

Sin embargo, desde la tragedia griega, pretender alzarse por encima de los seres humanos ha sido considerado como un exceso de soberbia castigado con la peor de las penas. El orgullo se convierte en algo que desborda la vida de Kim quien, tras una muerte ridícula e inesperada, resulta castigada con una transformación en ínfima hormiga. La única salida: no arreglar su vida ya acabada sino mejorar en las que a partir de ahora le tocará vivir.

Pero lo difícil no será actuar queriendo hacerlo lo mejor posible, sino dejar de lado los propios intereses y llevar a cabo determinadas acciones por el simple hecho de reconocerlas como buenas. Se abre así una dificultad moral que invita a reflexionar en torno a la finalidad última de nuestros actos, al individualismo exacerbado que profesamos y a las prioridades que establecemos en el día a día.

Maldito Karma se nos presenta como  una obra literaria que, al mismo tiempo, funciona como ejercicio de crítica social y personal, combinando las aventuras de los personajes principales con momentos de reflexión que encajan en nuestra propia vida. Un libro que, por esto mismo, en ocasiones se inclina demasiado del lado de la autoayuda haciendo demasiado explícitos y directos los consejos e intereses del propio autor.

Por esto mismo, resultaría recomendable leer esta obra pensando si realmente Kim Lange finalmente obra de manera acertada, si realmente ha dejado de lado el egoísmo que luce al principio de la obra, si es justo el destino de los diversos personajes, o si son necesarios determinadas elementos para justificar historia. Aunque posiblemente, la pieza clave que pueda ayudarnos a entender esta obra (incluso al propio autor) sea preguntarnos: ¿podemos situarnos por encima de nuestros propios intereses?

A %d blogueros les gusta esto: