SIN NOTICIAS DE GATO DE URSARIA. Enrique Gracia

16/05/2011

“¿Dejar memoria o convocar olvido?” Ante esta duda se debaten los versos de Gato de Ursaria, un personaje apócrifo que duda de su propia identidad. A modo de diario sin fechas, este libro recoge la angustia personal y auténtica de alguien que se sabe ficción.

Incapaz de llegar siquiera a entenderla, Gato se siente abrumado por la agitación del mundo. No entiende la incesante actividad de sus vecinos, las metas que pretenden alcanzar, lo que persiguen con su manía “de cambiar todo de sitio sin descanso // objetos, esperanza, amor o ropa, // agitándose siempre, // nerviosos, // obstinados, // imparables”. ¿Qué pretenden olvidar con ello?

Por el contrario, nuestro diluido protagonista no pretende amueblar de manera ostentosa un cuarto que habita temporalmente. Su mundo se parece más a una pensión de ajustado alquiler en la que siempre se buscan excusas para aplazar el úiltmo pago. Una pensión en la que las mismas personas hacen fiesta y menú especial los domingos, se rien con las mismas bromas y se preparan desde principios de año para festejar la Nochevieja.

Oscurecido por esta soledad, Gato buscará refugiarse en sí mismo, hallar una identidad propia en arroyos y espejos. Un reflejo, por distorsionado que sea. Sin embargo, acostumbrarse a uno mismo resultará todavía más difícil que hacerlo al mundo. Detrás de su máscara terminará por descubrir que no hay nada más que el rostro de muchos otros.

Gato llegará así a comprender la vaciedad de todo. La falta de sentido de uno mismo y de la realidad. La inutilidad de nuestra insistencia por tener una identidad a la que calificar de auténtica. Así es como logrará finalmente su retiro del mundo y de sí mismo, alejarse tanto de la vida como de la muerte “para tomar distancia, // para ver la batalla entre las dos // sin importarnos quién pueda vencer”.

Enrique Gracia presenta de este modo un individuo fácilmente localizable en nuestro tiempo. Incapaz de identificarse con la sociedad tampoco encuentra consuelo en un retiro estoico del mundo. Sabe que se puede cambiar el mundo pero no sabe por dónde empezar. Y ante esta inactividad se va dejando llevar por los días participando de ellos a ratos.

A pesar de todo, Gato irá salpicando lluvias con las que hacer florecer este desierto. La amistad y la esperanza en lo imposible resultarán suficientes para crear una vida que merezca la pena ser vivida, un relato en el que al final no podremos sino “dejar la casa abandonada, el pan entero, // ese vago perfume del amor // y un poema sin fin sobre la mesa”.

Sin noticias de Gato de Ursaria remueve el fondo de nuestros hábitos. Hace que nos sintamos incómodos por sentirnos complacidos con lo que somos. Por eso no es un libro para autosuficientes. Cada poema se despliega como una reflexión acerca del tiempo y de lo que hacemos con él, de las personas que dejamos que nos rodeen y de esas tardes que se pierden entre nuestras manos húmedas. Si todo ha ido bien, con cada lectura que hagamos de este libro seremos un poco menos nosotros mismos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: